Cáncer de mama a mamá

por Jennifer Valenzuela Galindo

Muchas son las ocasiones en que las personas hemos escuchado sobre campañas hacia la prevención del cáncer de mama. Son pocas las veces en que paramos y ponemos atención sobre estas campañas, hasta que un día se nos obliga a escuchar. Tal es el caso de Gloria y de muchas otras tantas historias más, en las que tras habérseles detectado cáncer de mama, la percepción de la vida de estas mujeres y de sus familias cambia totalmente. Tal vez es cuestión del destino, del descuido o un mandato divino, el porqué les tocó a ellas y a sus familias vivir esta enfermedad curable.

En el hospital, con las manos entrelazadas, heladas y sudando, sentada enfrente del escritorio del doctor, Gloria esperaba a que llegara el especialista. “No creo que sea nada, tal vez es tantita grasita acumulada”, era lo único que pasaba por la mente de ella.

Gloria, una mujer como muchas más, sobreviviente al cáncer de mama detectado a tiempo, ha tendido la fortuna de poder curarse y ser evidencia de que el cáncer es una enfermedad curable. Y hoy, tras pasar por todo el proceso de detección, aceptación, asimilación, tratamiento y aun estar en recuperación, habla y cuenta su historia. Una mujer con ganas de vivir y luchar contra el cáncer, que desechó todos los comentarios negativos, los miedos o tabús que existen en relación con el cáncer de mama y que optó por informarse, convivir con mujeres que se han recuperado y ver al hospital como un medio de apoyo.

“Acababa de salir de bañarme, aun andaba en toalla buscando qué vestido ponerme para acudir a la cena del Colegio de Dentistas, durante la cual nos pondríamos de acuerdo en dónde serían las próximas convenciones de verano del Colegio. Aun estábamos indecisos de cuál iba a ser el lugar, unos querían que fuera en la capital del estado y otras, como yo, queríamos que fueran en la playa. Mis amigas y yo queríamos que fuera en la costa,  ya que eso sería un excelente pretexto para reunir a toda la familia y amigos para pasar algunos días en la ribera disfrutando las vacaciones de nuestros hijos y aprovechando nosotros las convenciones. Aunque en realidad no me preocupaba mucho, porque en octubre toda la familia dejaría sus actividades para acudir a la boda de una de mis sobrinas, así que de todas formas habría una reunión familiar en un tiempo cercano. Por fin decidí qué vestido me pondría, baje la toalla, estaba frente al espejo y sin querer noté algo en mi pecho, toque y sentí una pequeña bolita, en verdad en ese momento no me preocupó y pensé para mí, que eso no era nada, pero que de todas formas el próximo lunes iría a primera hora a checarme  con el médico.

“Es lunes y aquí estoy, sentada frente al escritorio del especialista, aunque estoy casi segura de que no tengo nada, la verdad, sí me siento nerviosa; mis manos no dejan de sudar en frío y para tratar de entretenerme veo los librillos que se encuentran en el porta folletos de la pared, sin querer veo uno rosa en donde sobresale las palabras cáncer y mama, como un reflejo tomo otro que hablaba sobre higiene bucal, aunque yo conocía muy bien ese tema, preferí escoger ese folleto. Por fin llega el especialista, se sienta y me dice, que él cree que no tengo nada, pero que es necesario hacerme un estudio más, y me manda a hacer la mamografía, resultó que tenía posibilidad del 50% que fueran cáncer y el otro 50% que no, eso no me daba ninguna respuesta, fue por eso que también me sometí a una biopsia por aspiración de aguja fina: es una aguja que aspira un poquito de la masa, como cuando sacan sangre.

Para esto ya le había comentado a mi marido y a mis hijos sobre las posibilidades de que yo tuviera cáncer, todos lo tomaron muy bien, aunque con temor, mi esposo y mis hijos, al igual que yo estábamos casi seguros que yo no iba a tener nada. Siempre argumentaban que en una persona tan sana como yo, las posibilidades de tener cáncer eran muy pocas: no fumo, no ingiero alcohol, ni refrescos, suelo caminar todos los días, todos nosotros nos escudábamos bajo estos argumentos. Para unos mejores estudios me canalizaron para el hospital de la capital del estado, en dónde están los más sobresalientes especialistas y los mejores aparatos. Ahí me volví a someter a otros estudios, íbamos mi esposo, mi hija menor de 13 años y yo, teníamos planeado estar solo dos días ahí. El primer día cuando me hicieran el estudio y el segundo para recoger los resultados. Al llegar al hospital el especialista nos dijo que el estudio que me harían sería hasta el día siguiente, sería la biopsia por punción, que es extraer un poco de tejido afectado y en ese mismo momento se harían los estudios; si resultaba cancerigena se me extirparía el seno ahí mismo, para no dejar pasar más tiempo. Mi esposo y yo estuvimos de acuerdo y aceptamos. Al día siguiente nos levantamos a las 5 de la mañana, ya que tenía que estar a las 7 en el hospital, confiados de que todo iba a salir muy bien, les dije a mi esposo y a mi niña que me esperaran para desayunar.

Estando en el quirófano, Gloria, no sabía lo qué pasaba afuera. Las horas pasaban y su familia aun no sabía nada. Empezaban a ponerse los nervios de punta, la operación que debía durar 2 horas ya se había prolongado 5 horas. El celular no dejaba de sonar, con llamadas de sus otros dos hijos que se encontraban en diferentes ciudades, uno trabajando y el otro estudiando, las llamadas de los familiares, todos llamaban para escuchar que Gloria ya estaba bien, pero la respuesta era otra, aun no se sabía nada.

Por fin a las 6 horas de iniciada la biopsia, una de las enfermeras sale a hablar con el esposo de Gloria, la hija de ellos, que no pudo ir hasta donde estaba el padre y la enfermera solo observaba de lejos. Tras hablar la enfermera con el esposo, este parecía desvanecerse y la niña rápidamente acudió con el padre. No eran las buenas noticias que ellos esperaban, el tumor que Gloria tenía era cancerígeno y se le tuvo que extirpar su seno.

Ahora todos los temores empiezan, los familiares empiezan a preocuparse sobre el futuro incierto de Gloria y empiezan a  tratar de ayudar de cualquier forma. Los hijos y el esposo de Gloria se ponen a investigar y a leer sobre el cáncer de mama, sus etapas, sus posibles tratamientos y sus resultados.

Mientras tanto Gloria permanece en la sala de recuperación, aun adormecida recibe a su esposo y éste le platica lo que pasó, de la forma más tranquila Gloria toma la noticia. Por lo menos ya no tengo nada malo dentro de mí, ahora lo que sigue es cuidarme y tratarme, para estar bien. ¿A ti no te importa cómo he quedado después de la operación? Fue lo primero que le preocupó a Gloria, tenía miedo de cual sería la reacción de su esposo.

Como ella lo esperaba recibió mucho apoyo y mucho amor y eso le daba más ganas de vivir. A veces tenía que decirle a mi esposo que no se preocupara tanto, que yo era la enferma y el parecía el enfermo, le decía que me iba a recuperar pronto.

Después de la operación vino lo difícil, tres semanas en cama, curándome la herida cada vez que despertaba y cada vez que iba a dormir. Después  de la operación fueron llegando a casa mis hijos y mis familiares. Y yo que me preocupaba por juntar a mi familia, ahora hasta familiares que no tenía en mente ver, están reunidos en mi casa, se decía Gloria riendo.

Con la casa llena Gloria tuvo a toda su familia al pendiente de su cuidado. Una de las hermanas de Gloria que es enfermera, llegó de Tabasco a cuidar de su hermana. La tía enseñó a sus sobrinas cómo curar a Gloria. Todos fueron muy fuertes, la hija menor y la mayor, al ver a su madre con esa cortada tan grande que empezaba de la axila y terminaba justamente sobre la parte inferior del busto. Ellas se enfrentaron con valentía y apoyaban a Gloria.

Ya había pasado 3 semanas y aun no me miraba en el espejo. Tenía miedo de qué era lo que iba a ver, decía Gloria.

Por fin se paró frente al espejo, y se descubrió, vio una cicatriz, y no pasó nada. Era el momento de enfrentarse a lo que había sucedido. La verdad sigo siendo la misma, se decía Gloria, ya estoy en esto, ahora hay que salir adelante.

Ya había pasado un mes, de nuevo tenía que ir a la capital del estado a que la revisara el doctor. Aunque todos un poco más tranquilos, aun seguían los nervios. El doctor iba a decir en qué etapa de cáncer estaba Gloria y qué tratamiento iba a seguir.

En el consultorio el especialista se puso a hablar con Gloria y su esposo. Les platicaba que solo había sido afectado un ganglio de 7, y que estaba a buen tiempo de que todo saliera muy bien. Para empezar su tratamiento, que sería de siete quimioterapias, cada tres semanas.

Después de la primera quimioterapia, todo seguía con normalidad, ningún cambio se había sentido en el cuerpo de Gloria. Ella se había estado preparando mental y físicamente, había puesto su vida en manos de Dios y también había acudido con diferentes médicos, quienes la pusieron en una dieta rigurosa a base de comer frutas, verduras y uno que otro grano. Todo esto ayudó a que su tratamiento de quimioterapias fuera más tranquilo y solo tuviera pequeños síntomas de mareo y vómito, que le duraba solo un día después de la quimio.

Ya han pasado seis meses y el tratamiento de quimioterapias de Gloria se ha terminado, ahora lo que sigue es continuar cuidándose, tomar una hormona todos los días por los próximos 10 años y seguir adelante.

Aun hay muchas opciones que Gloria y su familia tienen, aun no sabe si se va a reconstruir su seno o si se va a quedar así. Antes sentía una gran presión y miedo por parte de la sociedad en relación con su cuerpo. Pero desde que le detectaron cáncer se dio cuenta ella y su familia que éste es un problema que afecta a muchas mujeres, y que tener o no tener un seno no te hace menos mujer, al contrario, te hace una mujer más fuerte y con más seguridad en busca de lo que verdaderamente le da valor a la vida.

No hay necesidad de echarle la culpa a nadie, esto llega la mayoría de las veces por un descuido de nuestra persona, algunas veces consumimos hormonas que ayudan a la formación de pequeños abscesos que al no ser tratados originan algún tipo de problema. Hay que perder la vergüenza e ir a un chequeo regular con el ginecólogo, para tratar cualquier absceso antes de que se forme en algo cancerigeno.

En México las cifras son muy fuertes en relación a las mujeres que no se tratan el cáncer a tiempo, cada día 8 mujeres mueren y al año se dan 10mil casos nuevos de cáncer de mama. El cáncer de mama ocupa el tercer lugar a nivel nacional de causa de muertes debido a un tipo de cáncer.

Gloria y su familia han sido el reflejo de una verdadera lucha por querer vivir y salir adelante. Ellos, como otras familias ha reaccionado a tiempo para tratar este mal y gracias a eso hoy pueden platicar sus vivencias, ser testimonio y apoyo para otras mujeres que apenas van iniciando este proceso, que con ayuda de la familia llega a ser un proceso no tan desgastante.

Aun no termina Gloria el tratamiento, pero va por buen camino, aun falta decidir qué va a hacer en su futuro y cómo es que desea construirlo. Pero lo que sí se sabe es que siempre hay esperanza para todas aquellas personas que son diagnosticadas con cáncer. Y que lo más importante es la gran apertura y difusión sobre esta enfermedad, de cómo educar a la población, que es un mal que puede atacar tanto a hombres y mujeres. Después de pasar por un tratamiento en contra del cáncer se puede llegar a tener una vida totalmente normal. Hay que aprender que cáncer no es igual a muerte, el cáncer de mama es una enfermedad cien por ciento tratable en la mayoría de sus casos y que en México existen instituciones no lucrativas que apoyan a la mujer durante todo su tratamiento, con atención médica, psicológica y moral, como el IMSS, DIF, la Secretaria de Salud, al igual que algunas ONG´s dentro del país.

Gloria después de todo ya no tuvo que preocuparse por juntar a la familia, ya que la mayoría de ellos fueron a visitarla a su casa. De algo malo vienen cosas muy buenas y esto es lo que ha aprendido ella y su familia. El haberse detectado esa enfermedad no fue algo muy bueno, pero lo mejor fue que supieron manejar la situación apoyando a Gloria y esto fue un pretexto para reunir y unir más a toda la familia.

Una respuesta a Cáncer de mama a mamá

  1. Está bien bonita esta crónica.🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: