Magia, valor, superstición y arte: crónica de una pasión

Por Gustavo Medrano Vázquez

La música de la pasión

La luz ambiente es tenue y sólo algunos spots de sol iluminan el centro de la habitación dominada por el ritmo, de las famosas castañuelas de la banda taurina pasos dobles de España canin
“…taran, taran, taran, taran tantan, taran, taran, taran, taran tantan, taran, taran, taran, taran, tantan”…

Cualquiera pensaría que la descripción corresponde al momento climático de un hermoso baile flamenco, llevado acabo en el restauran-bar. “la Carbonara”, en la calle Rua nueva, esquina con la avenida Coruña, en la hermosa ciudad de Sevilla. “Pero no es así” expresa Carlos A. Medrano, mientras manipula el hermoso vestuario, compuesto por finas telas de seda, bordadas a mano, en oro y plata adornadas por algunas figuras algunos de los santos religiosos.

“La música te relaja, pero también te ayuda a darte valor y a no perder la concentración, cuando algún miedo te surge” expresa Gustavo J. Medrano, fiel seguidor taurino.

Al fondo se escucha la voz del apoderado resuena en una de las ciento noventa y dos habitaciones del hotel Fiesta Americana, mientras las manos expertas del mozo de espadas visten el cuerpo erguido de un hombre que sin precedentes, vestirá de luces este hermoso escenario, llamado la monumental de Aguascalientes.

Casi todos los toreros y novilleros se visten hoy con música, lo mismo sucede en los recintos públicos o privados, en los que las líricas se vuelven la esencia de lo que se podría llamar una tradición taurina.

“Tanto los toreros, como los novilleros sienten miedo a la hora en la que se acerca la tan esperada corrida, sin embargo considero que la música ayuda a liberar esa tensión, provocada por la fuerte consigna de que lo único que se estas arriesgando en ese momento, es la vida”….opina el fiel seguidor taurino Gerardo Orrante.

Y de seguro sus colegas taurinos coinciden, porque de acuerdo con los estudios de la Doctora Anne Blood, neurocientífica de la Universidad Mac Gill de Montreal, afirma que el cerebro responde directamente a las melodías. Utilizando un scanner de Tomografía por Emisión de Positrones (P.E.T.) se ha visto que hay un cambio en la actividad neuronal en las zonas del cerebro implicadas en las emociones mientras se escucha música. El efecto depende de si la música resulta agradable a la ocasión en la que se esté escuchando.

En las más modestas cuadrillas, los toreros y novilleros se encargan de traer consigo, mucha de la música de lo que para ellos, consideran la más pura expresión del arte taurino. Desde la más pura y tranquila canción del Cielo Andaluz donde todo paseíllo comienza, hasta la más desorbitante y energética castañuela del corazón gitano de Sevilla.

De hecho, la presencia de la música en la plaza monumental ha enriquecido mucho la fiesta taurina, en particular la de México, ya que está, aporta el folclor y la pasión con las que se viven nuestras tradiciones, es decir el toque o vestigio de la alegría con la que día a día se lleva una fiesta de emociones como lo es la Feria de San Marcos en Aguascalientes.

A propósito de esta feria, el Ingeniero Orrante, recuerda con gran emoción el caso de un día en particular, en el que la corrida se llevó a cado en la Monumental plaza de Aguascalientes, “donde él famoso torero Morante de la Puebla se lleva el capote por detrás de su cuerpo, quedando así expuesto en un pequeño palmo de terreno, y sin nomás ni más, cambia de trayecto el capote, cambiando así el rumbo del toro que enardecido, decide seguir en línea directa el cambio del capote, con el fin de acabar con el movimiento de esté.”

Lo relevante de este día, no fue el hecho de que él capotazo llamado así porque asemeja un péndulo fuera ejecutado de manera magistral, sino que en el momento en que Morante se disponía a llamar al toro, le hizo la seña a los músicos presentes de que se dispusieran a tocar la canción de pelea de gallos escrita por el compositor Juan S. Garrido. En ese momento parecía como si todo se hubiera detenido, todo ese frenesí y todo ese éxtasis que hasta ese momento se había manifestado, cambio por completo hasta que para sorpresa de todos los asistentes que hasta ese momento se vieron complacidos tarareando la canción. Pararse de inmediato como cual resorte aportase, para ovacionar la valentía y hazaña en la que hasta ese momento se encontraba en el momento climático de la nota musical.
¡Ay, fiesta bonita!
Hasta el alma grita
Con todas sus fuerzas:
¡VIVA AGUASCALIENTES!
VIVA
Que su feria en un primor

Sin lugar a dudas, un verdadero torero ¡había triunfado! valiéndole así las dos orejas y el rabo, así como el gran respeto y la admiración de un publico que se vio entregado desde el primer momento en pidió las líricas de la canción de Pelea de Gallos.

Danza de la Muerte
“El escenario, el ritmo, el baile, son los elementos que se conjugan para citar a la penumbra, a lo oscuro, a lo inimaginable, a la muerte”…expresa el Ingeniero Gustavo J. Medrano

El movimiento es tan importante y cotidiano para los toreros, como para los banderilleros, que entre ellos se distinguen preferencias de cada artista, según sean el momento de elaborar las suertes o a la hora de poner las banderillas.

Muchos banderilleros coinciden en que la música no interfiere negativamente con el desempeño de los toreros, al contrario el impacto es positivo, ya que consideran que de alguna manera, ayuda a mejorar la concentración e improvisación, a la hora de empezar a desarrollar las suertes, que van desde los pases de pecho, quites, naturales, verónicas, etc.; hasta remates con el capote.

“El miedo es parte de esté ritual, no existe alguien, que hasta el momento no sienta miedo a la hora de salir al ruedo. Pero es éste mismo miedo el que te empuja, el que te hace virar hacia la suerte, hacia la muleta, y de pronto es la pasión la que te consume y hace que la faena se transforme en magia” expresa el Ingeniero Gerardo Orrante.

Esta hermosa danza, empieza cuando el torero emprende su suerte con el capote, después advierte el arrojo y las intenciones de lidiar de cara con el toro, que hasta el momento se muestra muy intranquilo y a basta distancia. Entonces sucede lo inesperado, el torero cita su suerte, de forma que remata, saca el engaño y hace la suerte, sin embargo el peligro es latente, ya que un palmo te terreno es lo bástate valiosos como para perder o salvar su vida.

“A mí me gusta la más habitual de todos los lances, y este es el remate con el capote, los considero utilices a la hora de abrochar una tanda de verónicas”, dice riendo, el banderillero Guadalupe Solorza.

Figuras y aspirantes de toreo, realizan ejecuciones de distintas maneras, según sea su personalidad y su gusto. Lo más habitual es ver distintos lances para cerrar un quite lucido, esperando así, levantar las primeras ovaciones como recurso para embellecer una hermosa faena. Aún así, cada vez que un torero abre su capote, el aficionado espera que surja la magia, que se muestre el coraje, el temple, el valor, la pasión y el trapio con la que un torero se dispone a jugarse la vida.

“La suerte fundamental del toreo de capote es la verónica. Es una de las más bellas y que mejor guardan los secretos escondidos de la tauromaquia. Es por ello que se considera como la más lucida y segura de todas las suertes, que se ejecuta a proporción da cada toro” expresa Felipe escamilla, apoderado del torero El Gama

La superstición es la esencia en esta bella danza, ya que es ésta, se considera como la madre de todas las suertes con la que un torero dispondrá, a la hora de conciliar la ilusión de triunfar. La encomendación es plena, pero simple, el torero no tiene más, que tan sólo implorar por aliviar esta angustia, que lo lleva a un mar de incertidumbre a la hora de dejarse llevar por este encuentro de amor y pasión, a esta fiesta tan hermosa como lo es la fiesta brava. Después de todo, lo único de se pierde en este juego de la muerte, es la hermosa ilusión de sentirse “vivo” por vez primera.

“La superstición es la única manera de mantenerte vivo y despierto a la hora de cualquier comienzo en este arte.” agrega el Ingeniero Gerardo Orrante.

“la fiesta taurina puede ser considerada como una obra, en donde la música representa el alma de toda una pasión, desbordada por un publico enardecido y extasiado, coreando: “…Ole, Ole”… a los todos movimientos que como pinceladas en un cuadro, representan la valentía y destreza de un hombre que lo deja todo, en un escenario lleno de reflectores y luces, que a cual más se llena de jubilo y alegría por el amor que esta fiesta despierta”…. ¡Si a esta fiesta no se le puede llamar arte!¿Entonces que es?

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