Maleficio por costo y costo por beneficio

Por Ricardo Iriarte Pablos

Era el lunes 30 de octubre de 2006 a las 10:15 de la mañana, el cielo estaba despejado, el sol calentaba a la ciudad de Guadalajara y el día transcurría con tal normalidad como la de cualquier otro lunes en las tierras tapatías.

En el aeropuerto internacional de la ciudad de Guadalajara, se ve llegar un automóvil a la entrada del estacionamiento, se trataba del más reciente modelo de la Mercedes Benz, el E320, era de color blanco. Atrás del Mercedes se ve un Golf de la Volkswagen modelo 2002 de color negro.

El primer auto se estaciona, en él va la señora Díaz, una señora ya cuarentona, esposa de un conocido empresario regiomontano, que dejaba ver una que otra arruga mientras otras el bisturí se había encargado de esconder. La señora Díaz fue a Guadalajara a pasar el fin de semana con su querida amiga de la infancia que está casada con el CEO de una importante compañía en Gudalajara. El chofer de su amiga, vestido de uniforme, abre la puerta del lujoso automóvil y baja la señora Díaz con un vestido a media pierna de color beige con morado, su bolsa de Christian Dior y sus zapatos Prada de un color a tono con su vestido y su cinturón. La señora Díaz durante su estancia se hospedó en el hotel Presidente Intercontinental, uno de los más prestigiados hoteles de Guadalajara.

Por su parte, el Golf se estaciona y bajan dos muchachos veinteañeros, Roberto y Carlos, caucásicos los dos, muy relajados y vestidos conforme a la moda joven actual: jeans, camisa tipo polo, tenis marca Puma y lo único de piel que llevaba uno de ellos era su reloj marca Diesel, se veían cómo cualquier otro chavo de su edad. Roberto fue a pasar su cumpleaños a Guadalajara, lugar donde estudian muchos de sus amigos de su ciudad natal, la sinaloense ciudad de Mazatlán. En Guadalajara se quedó en casa de Carlos a pasar el fin de semana, de esa manera su ahorro sería mayor.

Mientras la señora Díaz se aproximaba al mostrador seguida de su subordinado que cargaba las maletas Louis Vuitton, uno de los dos muchachos, Roberto, llevaba una maleta que parecía un chorizo negro.

La señora Díaz llega al mostrador de Mexicana (compañía fundada en 1921), la primera aerolínea que hubo en México y también la cuarta más antigua del mundo, después de la holandesa KLM, de la colombiana Avianca y de la australiana Quantas. Mexicana de Aviación es junto con Aeroméxico (fundada en 1934), una de las dos aerolíneas mexicanas de mayor renombre en el mundo. Mexicana es la aerolínea con la más amplia cobertura internacional desde México y es la empresa de transporte aéreo líder entre México y los Estados Unidos

Los dos jóvenes buscaban el mostrador de Volaris, una Aerolínea de Bajo Costo (ABC), parte de la nueva ola de líneas aéreas  que siguen un nuevo concepto en la historia de la aviación mexicana y que a lo largo de 2005 y 2006 han surgido un gran número de ellas. Estas aerolíneas tratan de tener una tajada del porcentaje de mexicanos que viajan en avión, que apenas llegaba al 5% y que hoy, según la Secretaría de Turismo, llega hasta el 14% gracias a los bajos precios de estas compañías que buscan atraer a las personas que acostumbran viajar en autobús.

Realmente este concepto no es tan novedoso como pensaríamos, ya que surgió en el año de 1949 en los Estados Unidos con la Pacific Southwest Airlines, pero el modelo no fue muy popular sino hasta los años 90, donde se extendió a Europa para triunfar con los casos más representativos como Easyjet y Ryanair, siendo esta última la más grande aerolínea de bajo costo del mundo, así como otros casos fructíferos como el de la brasileña GOL, en América del Sur.

Por su parte Volaris es una compañía aeronáutica que dos de los empresarios más grandes de México decidieron crear: Emilio Azcárraga Jean de Grupo Televisa y Carlos Slim por medio de su filial Inbursa en conjunto también con las extranjeras TACA y Grupo Discovery, cada una con un 25% de participación y empezando apenas con 6 aviones A319 totalmente nuevos de la Airbus y comenzando a operar a principios de este año, en comparación a los 70 jets con los que cuenta Aeromexico y los 60 de mexicana.

Mientras la señora Díaz pasa por la inspección normal de su equipaje, recién implementada por las leyes de seguridad aeroportuaria, Roberto y Carlos no han dado con el mostrador de Volaris.

La señora Díaz esquiva la fila normal de pasajeros de Mexicana para pasar por la línea de al lado, la de primera clase, la atienden de inmediato, ella sólo da su nombre y su tarjeta del programa de viajero frecuente de mexicana, Frecuenta. Las aerolíneas ABC no tienen estos programas de viajero frecuente, esa es una manera más de disminuir costos, debido al ahorro de generar el plástico, llevar una base de datos intercomunicada con los aeropuertos y las líneas aéreas asociadas, que este es otro detalle, las ABC no tienen convenios y no tienen códigos compartidos con otras aerolíneas, por lo que la posibilidad, combinación y número de vuelos es mucho menor. Por ejemplo, Aeroméxico es miembro de Skyteam, organización que une a aerolíneas globales y de gran renombre como lo son Airfrance, Alitalia, KLM, Delta Airlines, Continental Airlines, Korean Air, entre otras más e incluso con la misma Mexicana. Por parte de Mexicana  mantiene convenios con American Airlines, Avianca, Copa Airlines, Iberia, Japan Airlines, LAN, Lufthansa, etc. Sus acuerdos de códigos compartidos con las aerolíneas internacionales líderes, representa un gran beneficio para sus pasajeros, con la acumulación y el canje de millas, acceso a salas exclusivas, numerosas posibilidades de conexión y programas coordinados con una extensa red de rutas que cubren una gran parte del mundo.

Al otro lado, Roberto y Carlos por fin divisan a lo lejos el mostrador de Volaris, sólo que no había letreros o la típica pared con el logo de la compañía, solamente había una pantalla pequeña por encima del mostrador con el logo de Volaris. Estas ABC muchas veces no tienen un mostrador específico debido a que les es más barato rentar el mostrador por horas y no por días, pues la frecuencia de vuelos no es tanta como la de una aerolínea comercial. Por dicha razón, esta rotación de mostradores no fijos se da, creando algunas veces confusión en los pasajeros a la hora de encontrar su aerolínea que no tiene un lugar establecido.

Para cuando llegaron Carlos y Roberto al mostrador de Volaris después de la inspección, la señora Díaz ya se había registrado, le habían impreso su pase de abordar en un papel cuché y se dirige a la sala de espera que su pase mostraba, la “terminal ejecutiva”. Ella subió las escaleras, viró a la derecha y entró por la puerta 64. Para ese momento ya eran las 10:30 de la mañana.

Por el otro lado Carlos y Roberto comienzan a documentar su equipaje y la señorita busca en una lista impresa sus nombres, esto a diferencia de la red y base de datos que tiene Mexicana. En ese momento la señorita les informa que el vuelo está retrasado dos horas debido al mal tiempo de la ciudad de Toluca y que el vuelo que se esperaba que saliera a las 11:50 saldría a la 1:50 o 2:00 PM. La decepción de los dos se vio reflejada en sus caras a lo que no les quedaba de otra más que verle el lado bueno, tendrían dos horas más para convivir después del parrandero fin de semana, aún cuando Roberto tuviera que llegar temprano para un trabajo en equipo en la biblioteca del Tecnológico de Monterrey de su carrera de Arquitectura, misma que estudia en dicha institución. A lo mejor si Roberto hubiera tenido un boleto con Aeromexico o Mexicana, podían haberle hecho un cambio de vuelo a otro que volara más temprano ya sea por Aeromexico o por cualquier otra.

La señorita le imprime a Roberto su pase de abordar y se dan cuenta que no es un pase de abordar como el que estaban acostumbrados, sino que parecía más un recibo, un ticket, uno de esos papelitos que se le da a uno cuando va al supermercado, esos papeles térmicos que se imprimen con calor.

En eso Carlos que observa la cara de Roberto al recibir el “pase de abordar” le comenta que en Interjet y en Avolar es exactamente igual. Estas dos aerolíneas también parte de la ola ABC surgieron en el 2005, Avolar comenzó a operar en agosto mientras Interjet en diciembre. Avolar fue la segunda aerolínea en operar bajo el concepto Low Cost (bajo costo), siguiendole Interjet, posteriormente Volaris, después Alma de México y por último proxiamente VivaAerobus. Cabe destacar que la primera en operar este concepto en México fue Mexicana de Aviación, que por medio de lo que una vez fue Aerocaribe, decidió generar lo que hoy es su filial Click Mexicana. Click cuenta con 22 destinos, de esos 19 son nacionales y 3 internacionales. Cuenta con una flota de 15 Fokker F100.

VivaAerobus, la última novedad de las ABC, iniciará operaciones a finales de este mes de noviembre. La empresa mexicana Inversionistas en Autotransportes Mexicanos (IAMSA) y la irlandesa Ryanmex, filial mexicana de la familia Ryan, dueños de Ryanair en Europa, son los dos inversionistas que respaldan a la nueva empresa aérea. VivaAerobus, busca transportar a 1.5 millones de pasajeros que viajan en autobús, de los 260 millones que son transportados anualmente en México, según datos de la pagina de la presidencia de la república.

Roberto Rojas, presidente de IAMSA, destacó que ante la amenaza de las nuevas ABC hacia las rutas camioneras, este esfuerzo es para adaptarse a los cambios y de igual manera proteger a sus empresas de autobuses y pudiendo haber una mezcla de mercados donde se ofrezcan paquetes que incluyan autobús y avión.

La línea aerea tiene una inversión de 50 millones de dólares y planea iniciar a operar con dos aeronaves Boeing 737-300, con un plan de incrementar su flota a diez en un lapso de dos años.

Roberto y Carlos ante la sobra de tiempo que tenían decidieron ir al Starbucks del aeropuerto y tomarse un largo café, consumiendo así las aguas pintadas y calientes del imperialismo yanki. Mientras tanto la señora Díaz ya llevaba un rato sentada en la terminal ejecutiva, adornada con flores, amueblada con sillones de piel, así como consumíacanapés de paté de camarón y de una copa de champaña.

Para Roberto y Carlos el café cumplió su objetivo por un rato hasta que se agotó, fue entonces que decidieron vagar un poco por el aeropuerto y fue cuando se toparon con una pequeña oficina de otra ABC, se trataba de Alma de México, Roberto tomó un folleto y comenzó a leerlo. Esta aerolínea comenzó operaciones en junio del presente año, y con base de operaciones en el Aeropuerto Internacional de la ciudad de Guadalajara, así como con otra dimensión de aeronaves, debido a que no utiliza aviones de gran magnitud, sino Jets Bombardier CRJ200 de fabricación canadiense y con una capacidad inferior, de sólo 50 pasajeros.

A las 12:15 anuncian en la sala ejecutiva que el abordaje del vuelo MX340 de Mexicana con destino a la ciudad de Monterrey,  se está llevando a cabo por la puerta 4, a lo que la señora Díaz se levanta y se aproxima a la puerta y la dejan subir primero a ella y a otros tres señores que también viajaban en primera clase, para posteriormente subieran a avión los de clase turista.

En el aeropuerto Roberto y Carlos siguen vagando y dando vueltas en eso se encuentran en los mostradores de Avolar e Interjet porque a Roberto le interesan estas Aerolíneas low cost y sus destinos ya que le gustaría viajar a más ciudades del país pagando menos, tal cómo lo hizo en esta ocasión que pagó 610 pesos por el vuelo sencillo de Guadalajara a Monterrey, mientras que la señora Díaz por su vuelo sencillo pagó 3145 pesos.

Otra manera en que las ABC ahorran dinero es tener su base de operaciones en un aeropuerto más pequeño y que cobre menos cantidad de dinero por guardar los aviones. Interjet y Volaris tienen su base en Toluca, así como Avolar en Tijuana y Alma de México en Guadalajara. Próximamente VivaAerobus su base será en la ciudad de Monterrey. La única que tiene su base de operaciones en la ciudad de México es Click pero esto gracias a que está cobijada por las alas de Mexicana, contando con la mejor base de mantenimiento de América Latina.

Carlos fue al baño y Roberto ya se desesperó cada vez más de esperar en el aeropuerto a lo que fue a preguntar al mostrador si ya debería de entrar a la sala de espera, el lugar estaba deshabitado así que mejor fue a buscar a Carlos para despedirse y entrar a la sala mientras esto sucedía el avión en el que viajaba la señora Díaz despegaba, eran las 12:00 PM.

El vuelo de Roberto se retrasó debido al mal tiempo y es que estas rutas que siguen los aviones de estas ABC son muy largas, porque hacen diferentes escalas para una mayor cobertura y si hay un retraso en alguna ciudad el retraso se da en casi todas las rutas por el poco número de aviones que poseen las ABC.

Roberto y Carlos se despiden, y Roberto pasa por la inspección de metales, sube las escaleras y al fijarse en su pase de abordar en la sala que debe estar sólo aparecía un signo de interrogación, no venía una sala. Roberto se angustió un poco, pues no sabía a cuál de las 19 salas debería de ir. Su instinto lo instruyó y se dio cuenta que las primeras 4 salas son grandes, después seguían unas medianas y al final las más pequeñas a lo que se dirigió a las pequeñas. Estando ya ahí tomó asiento en una silla a esperar una señal de su vuelo. A todo esto la señora Díaz ya estaba siendo agasajada por las aeromozas de primera clase donde le sirvieron un pollo al vino blanco acompañado de una ensalada cesar, una copa de vino blanco y pequeños baguettes. Su asiento es amplio, de piel y muy cómodo con posibilidad de reclinarse hasta los 180°. El vuelo era silencioso y le ofrecieron tapaojos, una almohada y una cobija por si quería dormir. La señora Díaz interesada en hacer un viaje con su grupo de amigos a Cancún, pregunta a la azafata que si cómo podría conseguir un vuelo charter por Méxicana, a lo que la señorita le dice que puede hacerlo por Internet o asistiendo a cualquiera de las oficinas del país. Y es que este servicio de vuelos charter es uno más con el que no cuentan las ABC, así como la cantidad de oficinas existentes son sólo dos o cuatro en el país, comparadas a las 200 oficinas de Mexicana en México y el resto del mundo.

A la 1:15 PM el vuelo de la señora Díaz se encontraba aterrizando en la cálida ciudad de Monterrey, bajó y encontró a su chofer en el aeropuerto, lo hizo pasar para que recogiera sus maletas de la banda número 3 y se fue contenta y satisfecha con su experiencia con Mexicana y su viaje a Guadalajara.

Roberto seguía esperando en su silla cuando por fin anuncian que el vuelo de Volaris había llegado, para ese rato ya era la 1:40 PM. También anunciaban que saldría por la puerta 17 así que se acercó a la sala.

Pasaron unos 20 minutos cuando anunciaron que ya abordarían, fue entonces que toda la gente comenzó a abultarse y la fila era larga. Después llegaron dos camiones, mismos que al subir la gente los llevó al avión. Roberto subió y se sentó en su lugar, algo apretado y en el medio de dos señores desconocidos que se veían de poca conversación. El avión despegó a las 2:20 PM y Roberto se durmió hasta que la azafata llegó con los aperitivos. Las opciones eran limitadas y sólo se podía escoger entre chips verdes o amarillas y jugo de naranja y manzana. Roberto tomó unas chips verdes y un jugó de naranja. Mientras era distraído por la TV que ofrecía programación de Televisa y conducido por Jacqueline Bracamontes.

Por fin Roberto llegó a la ciudad de Monterrey a la s 3:30 PM, se bajó del avión y tomó su maleta justamente para tomar un taxi por el que pagó 200 pesos. Roberto estaba muy satisfecho con su viaje a Guadalajara pero un poco malhumorado por el mal servicio que vivió en la ABC.

He ahí el servicio que se sacrifica cuando uno paga menos pues mientras la señora Díaz pagó por un solo boleto 3145 pesos con esa misma cantidad podrían viajar 4 o 5 personas en Volaris u otra ABC.

Todo esto se adecua a las necesidades del mercado y los intereses de los segmentos poblacionales, pues cada quien decide cuánto gastar y cómo volar. Debemos preguntarnos si sacrificar el servicio por el bajo costo o volar más cómodo por más dinero. Nuevamente se aplican los dos dichos: “El que quiere azul celeste que le cueste”, pero por otro lado también “lo barato sale caro”.

2 respuestas a Maleficio por costo y costo por beneficio

  1. Daniel dice:

    Largo, tonto y lleno de paja como todos los medios de comunicacion en Mexico… Nadie lo leeria completo, tal como nol o hice yo.

  2. Isaac dice:

    Interesante el comercial, olvidan que la gente va a recordar el lugar donde estuvieron, no el medio de transporte, ya me imagino a la señora Diaz dentro de 20 años, platicándole a su nieta lo maravilloso que estuvo el “pollo al vino blanco”, ¡seguramente tomó fotos para recordarlo!
    Lo importante es viajar, conocer, vivir… lo demás es lo de menos.

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